El abuelo que unirá Argentina y Alaska caminando

Viajeros alrededor del mundo hay muchos, pero ¿cuántos como él? Un hombre que motiva, inspira, demuestra superación y nos deja enseñanzas. Estamos hablando de Martín Esteban Echegaray Davies, un abuelo de 61 años que arrancó a caminar el 31 de octubre de 2017 desde Lapataia, al sur de Ushuaia, Tierra del Fuego, mentalizado para llegar a Alaska en tres años.

Recalculando Trayectos
Martín Echegaray Davies, con 61 años caminando rumbo a Alaska

Hoy con mucho sacrificio ya caminó más de la mitad del camino y hablamos con Martín desde México. Muchos pensarán que para hacer esto hay que estar un poco loco, y tal vez sí. ¿Pero qué llevó al abuelo a semejante aventura? “Yo soy descendiente de los primeros colonos galeses que poblaron la provincia de Chubut, una de las 23 provincias Argentinas y ahí se hacen caminatas en representación. Como ir a buscar el río, ir a buscar más tierras, y de ahí surgió la idea de hacer una caminata”, nos contó Martín. Y agregó: “Para que sea trascendental, que no sólo me conozcan los vecinos, fue que decidí realizar Ushuaia–Alaska. Pero como en la década del 70/80 un tal George ya la realizó, yo le agregué pasar por las 23 capitales de las provincias Argentinas, cosa que logré, por lo que sólo en nuestro país camine 9.650 kilómetros”.

“Caminata Las Tres Américas”, este fue el nombre que le puso al viaje, en el cual con calor, lluvia, subidas y bajadas nunca bajo los brazos. “Cuando llegué a Bolivia las subidas eran muy grandes y muy altas, llegue a los 3000 metros sobre el nivel del mar y me faltaba el oxígeno, por lo que me llevaron hasta Uyuni en una camioneta, luego que pase todo el Altiplano fui a Perú y llegué a los 4100 metros de altura sobre el nivel del mar. Ahí también tuve que pedir a un camionero que me pase lo que quedaba de altura, porque ya no resistía más, pero dedo no hice nunca. Si pensara en abandonar no hubiera salido”, detalló con entusiasmo.

El abuelo junto a otros viajeros en las rutas

Desde el momento de partir, ya hace un año y medio, a Martín lo acompaña una gran motivación, su carro donde tiene todo lo necesario para el viaje, junto a las banderas de Gales y Argentina, su boina, camisa y una gran sonrisa. Además, cuenta con un cuaderno bitácora. “Aquí voy anotando parte de lo que va sucediendo y lo hago firmar únicamente por las autoridades de turismo. En Argentina lo hice en todas las Capitales y en los otros países en cada capital de nación”, nos explica el viajero caminante, quien ya completó el primer cuaderno y ahora está llenando el segundo.

Echegaray Davies es oriundo de Trelew, tiene esposa, tres hijos y seis nietos. Sostiene que la “familia simplemente estuvo de acuerdo y lo apoyaron en todo”. Y quienes son importantes en esta aventura es la gente. Muchos lo siguen en Facebook, WhatsApp, Instagram, YouTube. “Y a quienes encuentro por la ruta, siempre me van acompañando”, detalló.

Un viajero ejemplo de sacrificio y de que sí se puede!!!

“Recuerdo todos los lugares, cada uno tiene su encanto por decirlo así. En Perú los desiertos, ahí vi caer un meteorito. En otros lados se han juntado grupos de gente tan grande que también fue importante, todos los sitios tienen algo para ser recordados”, expresó Martín.

-Si tuvieras que elegir una anécdota, ¿cuál sería?

-Fui a un colegio y dí una charla. Una de las niñas me preguntó cómo me mantenía. Yo dije que la gente siempre me va dando dinero sin que yo le pida, entonces sacó sus seis moneditas y me las dio. Luego por la ruta los niños que ya habían salido del colegio se acercaban con sus padres para colaborar.

Este viajero nacido en Chubut se vio maravillado por todo desde que salió de Ushuaia. Pero ver la caída del meteorito y las grandes montañas de las tres cordilleras de Colombia, es algo que no olvidará jamás. Sin embargo, en lo que más se le complicó fue en la comida. “En todos y cada uno de los países después que salí de Argentina, sólo existe el arroz”, expresó.

Todos en las rutas y pueblos quieren una foto con él

En total irá a caminar aproximadamente 28 mil kilómetros y a lo largo del camino que lleva andando observó las diferencias de los países. Y se dio cuenta que en otros países ni siquiera existen las posibilidades que hay en Argentina. “Realmente tenemos de todo, muy variado y muy bueno”, calificó.

Martín a cada paso que Recalcula Trayectos va haciendo amigos, lo reciben en cada pueblo con alegría y los flash disparan por todas partes. Ya se va preparando para ingresar a los Estados Unidos. Admite que no sabe nada de inglés, pero no se atormenta. Él caminará una vez más e ingresará como un héroe. A cada uno les trasmitirá algo distinto, pero él simplemente les aconseja “que hagan lo que les gusta, más allá de los problemas y miedos. Si uno va tranquilo, los miedos se van y se puede viajar libremente”.

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