Buscamos a María Susana

-¿Escribís sobre tu viaje?, escuché decir por detrás con una voz de hombre mayor fuerte y segura.

Era un señor de unos sesenta y pico años. Inmediatamente se me sentó al lado. Empezamos a charlar mientras mirábamos los surfistas desafiando las olas.

-Yo a tu misma edad también viajaba. Crucé todo África haciendo dedo y luego llegué a Inglaterra pasando por muchos lugares de Europa. Cinco años me llevó la aventura. 

En ese instante me sentí reflejada en Peter, un hombre con una historia increíble.

En el medio de la charla se frena, mira el horizonte se calla unos segundos. Entonces lo miro. Y él retoma su postura, me observa, clava su mirada en mis ojos y me dice: “¿Sabes una cosa? Mientras viajaba por Marruecos conocí una chica Argentina. Así como vos. María Susana Cipolletti de Ayacucho, hija de un diplomático. Pasaron tantos años y la sigo recordando como si hubiese sido ayer. Tuvimos un amor de dos meses hermosos. Era súper cálida, vivimos durante ese tiempo en una cueva de por ahí, de Marruecos. Fue increíble”.

Yo me quedé demasiado sorprendida. No sabía qué decir. Había pronunciado con un acento inglés su nombre, apellido y ciudad de manera perfecta. Y opino que no sería fácil recordar la palabra Ayacucho, sobretodo cuándo no habla Español y después de tanto años. Por lo que pude intuir que María Susana se había significado muchísimo para él.

Entonces nos quedamos hablando del amor cuando uno viaja, de cómo son las relaciones, de la intensidad. Pero claro, en esa época era distinto. Se separaron porque sus viajes iban por diferentes caminos y no existían las redes sociales, no tenían celulares. 

No se volvieron a ver. Por eso hoy la recuerda de una manera tan especial.

Peter volvió a Australia cuando se cansó de viajar y sintió que era la hora de volver. Nunca más supo nada de María Susana. 
Le pregunté si le interesaba encontrarla de nuevo. Sonrío y me dijo que hoy tiene su familia formada. Se casó con una mujer de Yugoslavia, a la cual la encontró tan cálida como a María Susana. Tuvieron hijos y nietos. Pero me reconoció que sería bueno saber que fue de la vida de su Argentina favorita.

-No te pierdas el próximo post donde te contamos qué pasó con esta historia que continúa-

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